Durante gran parte del siglo XX, el Código Sanitario utilizaba términos como “alienados”, “manicomios” y “casas de orates”. Hoy contamos con la Ley N.º 21.331 sobre Reconocimiento y Protección de los Derechos de las Personas en la Atención de Salud Mental, uno de los hitos recientes más importantes de nuestro país en el reconocimiento de la salud mental.
Y aunque la salud mental ha ido adquiriendo progresivamente la relevancia que merece, aún persisten importantes brechas, especialmente en el acceso oportuno a la atención, la disponibilidad de recursos y el financiamiento.
Este 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, EMDR Chile quiere sumarse a los llamados internacionales que ponen en el centro la experiencia y la participación de los pacientes.
Este año, la Federación Mundial para la Salud Mental nos invita a reflexionar bajo el lema “Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambio real”, mientras que la Organización Mundial de la Salud nos llama a avanzar desde la escucha hacia la acción y a construir sistemas de salud mental con las personas que viven con problemas de salud mental, y no solamente para ellas.
Desde EMDR Chile queremos también renovar nuestro compromiso con la salud mental en nuestro país: contribuir a su concientización, acercar la terapia EMDR a la población y continuar formando terapeutas con altos estándares de calidad, capaces de aportar tanto en Chile como en otros lugares del mundo.
Creemos firmemente que la terapia EMDR puede contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida de muchas personas. Por ello, aspiramos a que su acceso pueda ampliarse progresivamente a lo largo de nuestro país y que las intervenciones basadas en evidencia estén disponibles tanto en el sistema público como en el privado.
Colaboración con Dra. Tamara Galleguillos


