Santiago, 26 de octubre de 2026

ASOCIACIÓN EMDR CHILE
Como Asociación EMDR Chile, manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazo ante los antecedentes conocidos públicamente respecto de la firma de decretos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que concedieron reducciones de condena a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes, así como a dos internos del penal de Punta Peuco condenados por delitos de tortura y secuestro calificado.
Como asociación de profesionales dedicados al tratamiento del trauma psicológico, conocemos las profundas consecuencias que la violencia sexual, la tortura y otras formas graves de vulneración de los derechos humanos pueden tener en la vida de las personas.
El trauma no termina cuando cesa la violencia. Sus consecuencias pueden extenderse durante años, afectando la salud mental, la percepción de seguridad, la confianza en los demás, los vínculos interpersonales y las posibilidades de recuperación. En el caso de niños, niñas y adolescentes, estas experiencias pueden comprometer profundamente su desarrollo emocional y psicológico.
Desde nuestra experiencia clínica, sabemos también que los procesos de recuperación requieren condiciones de seguridad, reconocimiento, justicia y protección. Las decisiones institucionales que no consideran suficientemente las necesidades y derechos de quienes han sufrido violencia pueden debilitar estas condiciones y aumentar el riesgo de revictimización.
Reconocemos y respetamos la importancia del Estado de Derecho, las garantías judiciales y el cumplimiento de la legislación vigente. Sin embargo, consideramos indispensable que las decisiones relacionadas con delitos de esta gravedad sean adoptadas con la máxima transparencia, rigurosidad y consideración de sus consecuencias para las víctimas y sus familias.
La protección de la infancia y la adolescencia, así como el respeto a los derechos humanos, constituyen obligaciones fundamentales del Estado. Estas responsabilidades deben expresarse no solo en las leyes, sino también en las decisiones administrativas y judiciales y en sus efectos concretos sobre las personas afectadas.
Desde una perspectiva informada por el trauma, nos preocupa especialmente que las decisiones que afectan el cumplimiento de condenas puedan generar sentimientos de desprotección, invalidación y desconfianza hacia las instituciones, interfiriendo en los procesos de reparación psicológica y social.
Valoramos que, tras conocerse estos antecedentes, el Ministerio de Justicia haya anunciado la suspensión de la tramitación de nuevos decretos y la promoción de modificaciones legislativas. No obstante, consideramos fundamental esclarecer los fundamentos de las decisiones ya adoptadas, sus alcances y las medidas destinadas a resguardar los derechos de las víctimas.
En este contexto, hacemos un llamado a las autoridades a garantizar la transparencia de estos procedimientos, revisar sus implicancias desde una perspectiva de derechos humanos y asegurar que el interés superior de niños, niñas y adolescentes, la prevención de la revictimización y las necesidades de reparación sean considerados de manera efectiva.
Como Asociación EMDR Chile, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de la infancia, el respeto irrestricto a los derechos humanos, la prevención de la violencia y la recuperación de quienes han vivido experiencias traumáticas.
Creemos firmemente que la justicia debe contribuir a restablecer la seguridad, la dignidad y la confianza de las víctimas, y no convertirse en una nueva fuente de sufrimiento.
Directiva
Asociación EMDR Chile


